by Guest Author Clarence Fisk
Editor's Note: This article, like the others contributed by Sr. Fisk, is in Spanish. It is an account of a visit to Cerro San Cristobal, or St, Christopher's Hill, in Santiago, Chile, on the occasion of the Feast of the Immaculate Conception on December 8, 2003.
El cerro San Cristóbal nos espera solícito
Y cariñoso con promesas de regeneración
Corporal y refugio espiritual.
Demetrio Salas Malinam
Santiago 7/8/1965.
El ocho de Diciembre se celebra en Chile, así como en el resto del mundo católico, el día de la Inmaculada Concepción; ese día se hacen peregrinaciones a la virgen que está en el cerro San Cristóbal. Santiago tiene varios cerros dentro de su radio urbano y el San Cristóbal es uno de los más altos, forma parte de las estribaciones de la Cordillera de los Andes que se extiende sobre la ciudad. Tiene unos 880 metros sobre el nivel del mar y 320 metros sobre el plano de la ciudad. Este cerro era uno de los lugares más verdes a la llegada de los españoles en el siglo XVI. Era el llamado Cerro Grande o el Cerro Tupahue (lugar de Dios) de los aborígenes que habitaban el centro del país.
El cerro ha sido lugar de abastecimiento de madera, se han talado muchas especies nativas para la construcción de viviendas y aun hoy se ven por su costado norte los estragos de las canteras donde se sacaba piedra para hacer los tajamares del Mapocho, el adoquinado de la ciudad, el famoso puente de Cal y Canto del siglo XVII y las escalinatas del Palacio de la Moneda, entre otras construcciones de la época. Hoy en día esta prohibido sacar materiales del cerro y se han instaurado programas para reforestarlo.
El cerro es un lugar de paseo de los santiaguinos pues en el encontramos el zoológico municipal, El jardín botánico de Mapulemu, el balneario de Tupahue, el jardín Japonés, el funicular, el casino de la Cumbre, la Casa Anahuac de Cultura etc. Todo estos paseo conforman el Parque Metropolitano; en 1921 se construyó un camino por el cual se puede acceder hasta casi llegar a la cumbre en automóvil.
El ocho de Diciembre me propuse subir hasta la cima del cerro a pie con el resto de los peregrinos para así poder grabar mis impresiones en esta crónica y a la vez hacer una pequeña comparación con las otras celebraciones a las cuales he asistido en España para Semana Santa en Sevilla, Zamora o las celebraciones a la virgen en La Tirana o Tarapacá para San Lorenzo. Ese día hacia bastante calor, he dejado mi automóvil en casa y llegado hasta la Plaza Baquedano y la calle Pío Nono en bus. Hay varios accesos al cerro, uno de los principales está al extremo de la calle y puente que cruza el Mapocho en Pío Nono. Había mucha gente que empezaba la romería al cerro, además de los vendedores callejeros que ofrecían agua, comida, y las espigas de trigo con las imágenes de la Virgen del Cerro.
La caminata se inicia siguiendo el camino de los automóviles hasta llegar al Sendero a la Cumbre de José Zorro Vidal. Este es un camino de tierra bastante empinado que serpentea la ladera oeste del cerro hasta llegar a la cumbre.
