Hoy es Lunes 7 de Enero el barco zarpa de Punta de Leopardos para entrar por el río San Rafael o de Témpanos a Laguna de San Rafael. La vegetación ha cambiado, a ambos costados hay unas islas planas cubiertas de árboles. Hace frío, unos 11 grados, llueve levemente y el día se presenta nublado y tormentoso. Se ven muchas aves y abundan los cormoranes y cisnes de cuello negro. Tenemos nuestras primeras vistas del ventisquero. La visita al ventisquero y Laguna de San Rafael es la parte culminante del crucero. Este paraíso de la naturaleza está ubicado en la latitud 46,45º sur, es único en el mundo.
El glacial nace en los Campos de Hielo Norte y las montañas de San Vicente de unos 4,058 metros de altura en la Cordillera de los Andes. Corre 15 kilómetros a través de cerros y de montañas hasta que llega a las aguas salobres de la Laguna San Rafael. Esta no es una laguna, más bien es una formación geológica u "ojo de mar". Su fondo está conectado al Pacifico y las aguas del río Témpanos fluyen del mar a la "laguna". Normalmente las aguas de los lagos se descargan al mar a través de un río. La laguna tiene unos 16 km. de norte a sur y unos 11 km. de este a oeste. La zona pertenece al sistema de parques nacionales y es vigilada por la CONAF por aire y mar. El parque tiene una extensión de unos 1,74 millones de hectáreas y es parte de la Reserva Mundial de la Biosfera de la UNESCO desde 1979. Es bastante difícil explicar la sensación que se siente al visitar esta zona.
El hielo toma distintos colores y formas que hace que sean una atracción turística única en el mundo, y quizás sea uno de los parques chilenos más visitados por los turistas amantes de la naturaleza. Los témpanos según estudios geológicos tienen más de 30 mil años. Las cantidades de oxígeno disuelto en el hielo que ha sido sometido a enormes presiones hacen que éstos tomen colores desde un blanco cristalino a un color verde oscuro, desde el azul claro a un púrpura oscuro. Esto es algo difícil de olvidar. Desde el Skorpios III, que ha anclado a unos 3 km. del glaciar; nos embarcamos en dos lanchas con fondos de acero y cubiertas para protegernos de la lluvia. Iniciamos un recorrido por los témpanos flotantes, quedamos asombrados por su tamaño, formas y colores increíbles. Estamos en el glaciar más septentrional al ecuador de la tierra, pero el frío húmedo hace que las temperaturas parezcan más bajas que la realidad. El agua de la laguna es semi-dulce siendo una mezcla del agua salobre del mar y la del hielo. Todos los témpanos se derriten dentro de la laguna, ya que el agua del río Témpanos fluye hacia la laguna como expliqué anteriormente. La temperatura del agua permanece entre los 3 y 4 grados bajo cero, nunca es más baja, siendo esta la razón por la cual nunca se congela.
Las lanchas se aproxima a un témpano y uno de los marinos saca unos trozos inmensos de hielo con una pequeña picota. Nos preparamos para probar un "whisky de "SOLO 12 AÑOS CON UNAS ROCAS DE 30 MIL". Yo no soy muy aficionado al whisky, pero con el hielo con el oxígeno disuelto y el tinte de sal del mar hace que sea bastante agradable.

